UN LEGADO CADA VEZ MÁS VIGENTE: DEFENDER A LOS INDÍGENAS COMO PERSONAS CON DIGNIDAD Y DERECHOS.

| mayo 16, 2017 | Comments (0)

Hace 29 años el entonces Papa Juan Pablo II pisaba tierra paraguaya, en medio de una torrencial lluvia, y pronunciaba estas palabras: “Hoy amadísimos hermanos y hermanas de Asunción y de todo Paraguay, es un día de fiesta grande para vuestro país y para toda la Iglesia. Como Sucesor del Apóstol Pedro, tengo la dicha de celebrar esta Eucaristía, en la que son elevados a los altares un hijo de esta querida ciudad de Asunción, el padre Roque González de Santa Cruz –primer santo de este queridísimo Paraguay–, y sus dos compañeros, los padres Alonso Rodríguez y Juan del Castillo”.

Con estas palabras el 16 de mayo de 1988 el Papa Juan Pablo II durante su visita al Paraguay canonizaba a Roque, Alonso y Juan. Ahora bien ¿Qué hicieron el P. Roque González y sus compañeros mártires para que sean declarados Santos y venerados en los altares?

“La labor de los padres jesuitas hizo que aquellos pueblos guaraníes pasaran, en pocos años, de un estado de vida seminómada a una civilización singular, fruto del ingenio de misioneros y indígenas.

De este modo se puso en marcha un notable desarrollo urbano, agrícola y ganadero. Los nativos se iniciaron en la agricultura y en la ganadería. Florecieron los oficios y las artes, de lo cual dan testimonio todavía hoy tantos monumentos. Iglesias y escuelas, casas para las viudas y huérfanos, hospitales, cementerios, graneros, molinos, establos y otras obras y servicios civiles surgieron en pocos años en más de treinta villas y pueblos por toda vuestra geografía y por las regiones vecinas. Con la palabra y el ejemplo de tantos santos religiosos, los aborígenes se hicieron también pintores, escultores, músicos, artesanos y constructores. El sentido de solidaridad conseguido creó un sistema de tenencia de tierras que combinó la propiedad familiar con la comunitaria, asegurando la subsistencia de todos y el socorro de los más necesitados. Se navegaron y exploraron los grandes ríos. Se hicieron descubrimientos geográficos y científicos, y llegaron a incorporarse a la civilización y a la fe territorios inmensos.

Con la prudencia que da el vivir en Cristo y movido únicamente por los valores del Evangelio, el padre González de Santa Cruz supo ganarse el respeto y la consideración tanto de los caciques indígenas como de las autoridades europeas de Asunción y del Río de la Plata. Su sentido de justicia –vivido en primer lugar con Dios–, le llevó a elevar su voz en defensa de los derechos de los indios. Junto con otros muchos eclesiásticos de la región, consiguió eliminar el yaconazgo (sistema por el cual indígenas eran sometidos a tareas domésticas en los hogares pertenecientes a la nobleza) en esta parte del continente y mitigar los abusos de la encomienda. Se formó así una legislación ejemplar, en un clima de concordia y armonía, que posibilitó la fusión étnica y cultural característica de este país” palabras del Papa Juan Pablo II durante la canonización de de los Beatos Roque González, Alfonso Rodríguez y Juan del Castillo. La homilía completa en https://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/homilies/1988/documents/hf_jp-ii_hom_19880516_asuncion.html

Defendió a los nativos como personas con dignidad y derechos.

BIOGRAFÍA DE SAN ROQUE GONZÁLEZ DE SANTA CRUZ, EL PRIMER SANTO PARAGUAYO.

Nació en Asunción en 1576. Fue inicialmente sacerdote diocesano y después ingresó a la Compañía de Jesús en 9 de mayo de 1609. Hace gran parte de sus dos años de noviciado entre los indígenas guaycurúes de la Región del Chaco.

Después de realizar sus primeros votos, en 1612 es enviado por el Provincial Jesuita Diego de Torres a explorar las orillas del Río Paraná. Funda en 1618  las reducciones de “Itapúa” (actual Ciudad de Encarnación, “Santa Ana” (Itatï), “Yaguapoa”. Profesa sus últimos votos.

En 1620 funda la Reducción de “Concepción” y en 1626 “Yapeyú”, “San Nicolás” y “San Javier”. En 1627 se convierte en Superior de las Reducciones, y en 1628 funda las reducciones de “Candelaria”, “Todos los Santos del Ka’aro” y “Nuestra Señora de la Anunciación del Yyuhi”.

Muere mártir el 15 de noviembre de 1628 en la reducción “Todos los Santos del Ka’aro”. (A orillas del Río Uruguay, actualmente Rio Grande Do Sul- Brasil). A pesar de que su cuerpo haya sido quemado, su corazón milagrosamente  permaneció intacto y fue llevado a Roma.

Recién en 1928 vuelve a tierras americanas, en Buenos Aires para ser precisos. En 1934 Roque y sus compañeros Alonso Rodríguez y Juan del Castillo fueron beatificados por el Papa Pío XI.

El 16 de mayo de 1988 el Papa Juan Pablo II durante su visita al Paraguay canonizó a Roque, Alonso y Juan. Estas fueron las palabras del Papa en Ñu Guazú, Asunción “Hoy amadísimos hermanos y hermanas de Asunción y de todo Paraguay, es un día de fiesta grande para vuestro país y para toda la Iglesia. Como Sucesor del Apóstol Pedro, tengo la dicha de celebrar esta Eucaristía, en la que son elevados a los altares un hijo de esta querida ciudad de Asunción, el padre Roque González de Santa Cruz –primer santo de este queridísimo Paraguay–, y sus dos compañeros, los padres Alonso Rodríguez y Juan del Castillo”.

La Reliquia de San Roque González de Santa Cruz se encuentra en la Parroquia Cristo Rey de Asunción, en donde hoy se prevé una Misa a las 19:00 horas.

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