CARTA DE LA XXXIII ASAMBLEA DE LA CPAL

| mayo 16, 2017 | Comments (0)

Queridos compañeros y compañeras del Cuerpo Apostólico:

Desde el martes 9 al viernes 12 mayo de 2017, los provinciales de América Latina nos reunimos en la casa de retiros San Luis Checa – Ecuador, en la XXXIII Asamblea de la CPAL. Esta vez nos acompañaron Gabriel Ignacio Rodríguez y Claudio Paul, asistentes del padre general para América Latina, Rafael Moreno, asistente Paul Martin, superior regional de Guyana, François Kawas, representante de Haití e Inacio Luis Rhoden, superior de la plataforma de la amazonia de Brasil. Por Colombia asistió Víctor Martínez, viceprovincial, quien tomó el lugar del Carlos Eduardo Correa quien se recupera de una cirugía cardíaca y a quien tuvimos presente todo el encuentro. Queremos acercarnos a todos ustedes compartiendo la memoria de los días vividos en fraternidad y alegría, en medio de nuestras preocupaciones y esperanzas en la misión encomendada.

Resaltamos del día martes el trabajo realizado sobre los resultados de “imPACtando”, del cual agradecemos mucho la labor realizada por todos los participantes de esta experiencia y muy especialmente del equipo ejecutivo de la CPAL, que se dedicó a sintetizar y organizar los resultados de todo el trabajo llevado adelante. Valoramos positivamente el modo en que el equipo ejecutivo realizó la síntesis del trabajo de “imPACtando” y la presentación para su estudio. Nos centramos en los elementos sugeridos para las prioridades, y de esto un punto importante es la atención que debemos prestar al cómo hacemos lo que hacemos o queremos hacer, la revisión de nuestros estilos de vida y el llamado a la conversión que la misión nos hace. De esta manera, en sintonía con la Congregación General XXXVI, revisar el cómo, o el modo de proceder es un llamado fundamental para asumir las exigencias de la misión.

El día miércoles centramos nuestras deliberaciones en torno a la propuesta de reorganización del Equipo Ejecutivo de la CPAL, orientados por: la reflexión en torno a la pertinencia o no de la organización por sectores, de cara a responder a las necesidades de nuestra misión hoy; la optimización de los recursos y el trabajo en red como clave del modo de asumir la misión. De estas reflexiones se aprobó la propuesta de reducir el número de delegados y sus funciones, quedando organizados de la siguiente manera: Álvaro Dávalos, delegado de recursos y secretario; Rafael Moreno, delegado para la misión ad extra y Herman Rodríguez Osorio, delegado para el cuidado del Cuerpo Apostólico. También tuvimos la oportunidad de compartir por asistencia nuestra misión como provinciales, nuestras experiencias y sentir interno, lo cual nos unió en ánimos y nos brindó solidaridad en nuestros servicios como superiores mayores.

La deliberación intensa y enriquecedora sobre la reforma de los estatutos de la CPAL marcó la pauta del día jueves. Constatamos que el cambio dinámico de la realidad nos pone en sintonía con la Compañía universal en sus planteamientos sobre la renovación de las estructuras de gobierno. Un aspecto importante de esta deliberación fue el celo expresado en el conjunto de opiniones en torno a poder ofrecer lo mejor para el proceso formativo de nuestros estudiantes, de manera que los mismos puedan contar con el apoyo necesario para su crecimiento tanto en el desarrollo personal como para la incorporación a la Compañía de Jesús. Durante este día también se presentó la oportunidad de compartir inquietudes particulares de parte de los provinciales y se escucharon orientaciones en torno a las mismas.

Para abordar la revisión de los cuadernos de los CIFs, el día viernes nos acompañaron Edison de Lima, Fernando Polanco, Humberto José Sánchez, rectores de los mismos en Brasil, Chile y Colombia respectivamente, junto a Juan Miguel Zaldúa, delegado de formación de la CPAL. Se presentaron las consideraciones pertinentes en torno a las actualizaciones necesarias y una vez más, el diálogo franco, la reflexión conjunta, el discernimiento común y la escucha atenta se hicieron presentes, sin dejar de lado las diferencias naturales de la diversidad de opiniones y de consideraciones. Luego, abordamos el informe económico del año 2016 y se aprobó el presupuesto para el año 2017. Finalizamos con un diálogo abierto con los asistentes del padre general para las dos asistencias de América Latina y algunas informaciones varias.

Cabe destacar que las oraciones y celebraciones de la Cena del Señor diarias nos ayudaron a vivir comunitariamente todo el proceso de la Asamblea, buscando siempre la voluntad del Señor. También tuvimos presente la preocupante situación venezolana, la cual fue compartida por el provincial de Venezuela en diversos ambientes de escucha y oración.

Agradecemos de corazón a la provincia ecuatoriana, al provincial Gustavo Calderón, al socio Francisco Echeverría, a todo el equipo de la curia y de la casa San José, y a todos los que nos recibieron con generosa hospitalidad y nos brindaron su esmerada atención, Dios les retribuya con muchas bendiciones.

Pedimos a la virgen de Fátima que nos ponga al lado de su Hijo para en todo amar y servir.

Fuente: http://www.cpalsj.org

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